viernes, 2 de octubre de 2009

DEBATE SOBRE LA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL

El miércoles 18 de marzo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó en el Teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), para que se reglamente y reordene la distribución y el negocio de los medios audiovisuales (TV y radios). El anteproyecto, donde quedan excluidos los medios gráficos (diarios y revistas), se debatió y ya recibió media sanción en Diputados y ahora espera ser votado en la Cámara de Senadores para finalmente convertirse en ley.

Mariana Baranchuk, licenciada en Ciencias de la Comunicación y asesora en la Dirección Nacional de Supervisión y Evaluación del Comfer, y Gustavo Granero, secretario general de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) dieron una charla sobre el proyecto de la nueva ley el 21 de septiembre en el auditorio de Taller Escuela Agencia (TEA)

“No es cierto que sea una ley K”, enfatizó Baranchuk en su exposición, y aseguró que se viene trabajando en ella desde el gobierno de Alfonsín, pero que nunca se llegó a nada y que en los ´90 fue “profundamente empeorada”. También informó que el Estado pasará a regular las licencias y a concederlas y que ingresarán nuevos actores al escenario actual.

A su vez, Gustavo Granero aclaró que el proyecto se viene discutiendo desde el 2004 con la Coalición por una Radiodifusión Democrática y que se realizaron 24 foros en todo el país que funcionaron como un ejercicio inédito de democracia directa. "Se recibieron más de 1.200 aportes y se hicieron más de 100 modificaciones. Los acordes al proyecto se ingresaron y forman parte del que ya obtuvo media sanción en Diputados", agregó Baranchuk.

En la comparación de los puntos principales del nuevo proyecto de ley con la 22.258, ley que sigue vigente y a la que el futuro le llegó hace rato, tomaron como eje central a los posibles prestadores y a la disminución de la cantidad de licencias otorgadas. “El tema de la multiplicidad de licencias conjuntamente con el tema de quienes pueden ser prestadores hace al eje de la pluralidad, y la multiplicidad de licencias por sí solo hace al eje de la desmonopolización y de la desconcentración del sistema”, aseveró Baranchuk.

Granero, por su parte, sostuvo que el objetivo principal es democratizar las comunicaciones con convencimiento y capacitación organizativa, y se mostró conforme con el proyecto de ley. “Siempre hubo un pero para que no se aplique, lo que se busca es dignificar el trabajo y terminar con los problemas culturales que generaron los monopolios, quienes destruyeron miles de puestos de trabajo y eliminaron la diversidad ideológica y cultural”. “Hay que terminar con esta visión neoliberal del periodismo malo de la Argentina, hay temas que son invisibles para los medios de comunicación, son mercenarios de las noticias y es una mediocridad", concluyó Granero.

lunes, 7 de septiembre de 2009

EL PODER DEL CIBERESPACIO

Es conocido que alrededor del mundo los medios de información tradicionales muchas veces están bajo las manos del poder. Después de las elecciones presidenciales en Irán, el pasado 12 de junio, la gente utilizó Internet para dar a conocer su descontento ante el triunfo del presidente electo Mahmud Ahmadineyad , quien había logrado la mayoría de los votos mediante fraude.
Desde el gobierno se censuró a la prensa y para evitar la rápida divulgación de imágenes que demostraban la represión de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes, además de censurar a los medios tradicionales (televisión, diarios y radios), se bloqueó el acceso a YouTube, Facebook, Twitter, y otras redes sociales de Internet, al igual que a diversos servicios de noticias online y la telefonía móvil.
A pesar de estas medidas, fue imposible frenar la circulación de videos que mostraban los hechos de violencia y los testimonios de los protagonistas a través de Internet, que luego fueron tomadas por los medios tradicionales de todo el mundo.
El descontento generalizado ante los resultados electorales en Irán, se reflejó con intensidad en la red, en donde el periodismo ciudadano se convirtió en la mejor forma de protestar de manera global ante los resultados que no fueron aceptados como válidos y que dieron por perdedor al candidato Hussein Mousavi.
Así es como una de los presentimientos que el escritor, economista y tecnólogo David de Ugarte hizo en su libro “El poder de las redes”, se volvió realidad: “Ejemplos no faltan en los últimos años de gobernantes que han pensado que bastaría con controlar los filtros tradicionales para condicionar a los ciudadanos asegurándose de que sólo les llegaría la información conveniente. El trasfondo de las nuevas redes informacionales distribuidas les opondría sin embargo a miles de ciudadanos en las calles”.
También de Ugarte considera que el potencial de la blogósfera “reside en que desaparece de hecho la capacidad de filtro: eliminar o filtrar a un nodo o a un conjunto de nodos no frenará el acceso a la información. Al contrario del sistema informativo descentralizado, es imposible “cortar puentes” y controlar la información que llega a los nodos finales mediante el control de unos cuantos emisores”.
En el caso de Irán, el potencial de las redes sociales, tanto de publicación como de consulta, quedó demostrado, aunque no pudo evitar que a principios de agosto Ahmadineyad asumiera la presidencia.